martedì, agosto 24, 2010

Escépticos del cambio de unidad monetaria...

En los últimos años ha habido bastante discusión acerca de la conveniencia de cambiar las unidades moentarias locales y de pasar al euro. De a poco, aún los nuevos estados de la Unión Europea han ido sacándose las dudas y han ido adoptando la nueva moneda.

Sin embargo, en algunos países existen expresiones de resistencia al cambio ejercidas de manera pintoresca. Por ejemplo, comercios en los que los patrones anuncian que siempre aceptarán los viejos billetes y monedas. El caso más famoso es un bar de Austria donde siguen aceptando chelines.

En Suecia, el euro sigue siendo mal mirado. Un poco por orgullo nacional, otro poco por una actitud conservadora. Pero ese afán de aferrarse al pasado me llevó al total desconcierto cuando vi en Gotemburgo un local en el que aún aceptan australes. ¡A revolver los cajones y a encontrar los billetitos verdes con la cara de Rivadavia!



giovedì, agosto 12, 2010

¡Y dale con la corneta antisocial!

Creo que los hinchas de fútbol sudafricanos ilustran cabalmente el insulto "trompeta" usado por el cacique Patoruzú.

En este momento estoy en Copenhague, ciudad iniciadora de Atramentum. Vine para participar del Congreso Internacional de la Unión Internacional para el Estudio de los Insectos Sociales (http://iussi.org/IUSSI2010/index.htm).
Entre los varios participantes, se encuentra una estudiante sudafricana que trabaja sobre la hormiga argentina (Linepithema humile). ¡Y no tuvo mejor idea que identificar a su país con la corneta futbolera!

¡No, no y no! No nos gustaron las cornetas ésas. No sé si nos provocaron un schock cultural... o una simple hinchada de bolas. ¡Basta de cornetas!

Mi póster estuvo ya expuesto el martes pasado. Diseño vanguardista, sobrio... y terminado por el gran diseñador arq. Nicolás Marino: http://nicoenchina.blogspot.com


Póster mirmecológico, sin cornetas, que inspiró la discusión.

domenica, luglio 18, 2010

Momentos con alma

Ein Schwartzbier gibt Momenten Seele, ein Mate auch / Una cerveza negra da alma a los momentos, un mate también.

Una vez más, tuvimos otra gran ley en Argentina, la que permite el matrimonio igualitario. Ya pasó una semana de su aprobación en ambas cámaras y dos días de su promulgación. Ya casi nada se dice del tema en los diarios argentinos. Ya es parte del paisaje. Es obvio que celebro que esta ley se haya aprobado. Emepol ha tratado el tema en directo desde Buenos Aires, dense una vuelta por Un Montón de Huesos (http://www.umdh.blogspot.com) para leer todas sus crónicas.


Yo creo que más allá de la ley en sí, lo que ha ocurrido es un cambio muy positivo en la sociedad argentina. Creo, como dice la publicidad de cerveza Köstritzer, que se le ha dado alma a este momento.

Sobre el debate acerca de la homonimia del término "ley" aplicado a las ciencias naturales o al Derecho, dejo a la Jefa del Estado, que es abogada, dar las explicaciones pertinentes en el video adjunto.

El 15 de julio, realmente pude sentir una gran felicidad por este gran paso adelante que hemos dado. ¡Al gran pueblo argentino, salud!




giovedì, luglio 08, 2010

¿Y ahora qué hacemos con la corneta original? Und wo soll man die originale Vuvuzela jetzt hin(ein)setzen?

Habrá que hacer cornetas rojas y amarillas o "lilas, rojas y amarillas".. en una de ésas, anaranjadas.

Semanas atrás paré en una estación de servicio y vi este desconcertante cartel publicitario que promovía la compra de estas cornetas insoportables. En ese momento, el precio de la Vuvuzela original era de €2,99. El adminículo era poco utilizable en festejos colectivos. Por ejemplo, en la Goethe Galerie, no te permiten entrar con cornetas (ver nota anterior). El hecho de que los alemanes se interesaran por comprarse la corneta original, ojo que rechazamos imitaciones, guarda... me dio una sensación de decadencia.
Casi sumándome a los nostálgicos de las costumbres de amargos, sentí añoranza de aquellos vecinos que eran capaces de quejarse ante las autoridades porque, no sé, ponele que la bisagra de una puerta del placard estuviera sin aceite y te chillara. "Sie machen zu viele Geräusche, man will schlafen hier!".
Ahora pasamos de la exigencia de silencio ajeno absoluto a tocar la corneta como un infradotado.
Este gusto por la corneta incidió en el mercado local. Hace una semana, el precio había subido a € 7,00 (no en la Shell, en otro negocio).
Bueh.. Resulta que a partir de mañana, en Alemania se hablará del tiempo inestable, del tránsito automotor, de la inmortalidad del cangrejo. De cualquier cosa menos de Fussball.
Supongo que dejarán de vender esas cornetas del orto, por otra parte. Si no, para la Eurocopa del 2012. Andá a saber...


En el entretiempo, salimos a la calle con los gallegos locales. Nótese que llevo la camiseta de Occitania, equipo no afiliado a la FIFA.